El celebre título de la película de Clint Eastwood me da pie a realizar una reflexión sobre los sucedido con la dichosa manifestación en Donostia y sus repercusiones por la asistencia del nacionalismo institucional a la misma.
El nacionalismo institucional cometió un error al declarar que iba asistir a la manifestación y, para colmo, asistir a la misma. Tanto la declaración como la asistencia a la misma han permitido escribir ríos y ríos de tinta para poner en entredicho el talante democrático del nacionalismo institucional y su ambigüedad cuando se trata de las acciones que se realizan contra la gente de la izquierda radical.
El nacionalismo institucional hubiese cometido el mismo error en caso de haber declarado su no asistencia a la manifestación, y hubiese provocado ríos y ríos de tinta hablando sobre la falta de espíritu democrático del nacionalismo institucional y su ambigüedad ante las acciones que el españolismo lanza contra la pobre gente de la izquierda radical.
Vamos que como podéis comprobar en un caso por activa y en otro por pasiva el nacionalismo institucional yendo o no yendo a la manifestación, hubiese cometido, sino el mismo error, un error similar.
En la actualidad, haga lo que haga el nacionalismo siempre se equivoca, por lo tanto, creo que es el momento de que el nacionalismo deje de hacer lo que proponen unos o proponen otros, y dedicarse exclusivamente a realizar aquellas acciones que estén definidas por ellos mismos. Igual no es el momento de liderar el País desde la oposición pero igual es el momento de liderar a todos los vascos desde la equidistancia entre dos frentes que a los vascos, a la inmensa mayoría de los vascos, nos tiene un poco hartos.
En nuestro caso nadie intenta eliminar a la persona equivocada como ocurre en la película de vaqueros, o sí, ni tampoco la deja solo moribunda, o también.
jueves 22 de octubre de 2009
jueves 15 de octubre de 2009
Aralar una solución, convertida en problema
Aralar nació de la esperanza, por un lado de la esperanza de aquellos nacionalistas históricos que creían, algunos aún hoy en día lo creen, que era necesario preparar un partido en donde pudiesen aterrizar aquellos desencantados de la izquierda radical que quisieran optar por medidas políticas en vez de por medidas violentas.
Por otro lado, de la esperanza de un grupo reducido de personas de la izquierda radical que consideraba que, al igual que ellos, había una parte de la misma que estaría dispuesta ha abandonar la actual izquierda radical.
Actualmente Aralar lo único que ha logrado es atraer para sí, además del grupo muy reducido de la izquierda radical que lo creo, a los desencantados, no de la izquierda radical, sino del resto de partidos.
En demasiadas ocasiones, y con el afán de atraer para sí a los votantes de la izquierda radical, algunos partidos, incluidos los partidos nacionalistas institucionales, lanzan mensajes más cercanos al discurso político de la izquierda radical, que al discurso político de su formación. Estos mensajes que en demasiadas ocasiones se contradicen con sus actuaciones pasadas, presentes y futuras, hace que algunos de sus votantes terminen desencantados de los mensajes y promesas no cumplidas y busquen cobijo en un partido muchísimo más cercano al discurso y a las actitudes de la izquierda radical como es Aralar.
Porque Aralar, mantiene su discurso, el mismo discurso que la izquierda radical, el discurso del NO por el NO: no a la TAV, no al puerto de Pasajes, no al Plan General de Residuos Urbanos… no ha todo aquello que actualmente es necesario desarrollar para mantener y aumentar el bienestar que hemos alcanzado en Euskadi.
Aralar, no es el partido donde aterrizan los desencantados de la izquierda radical, porque el día que la gente de la izquierda radical abandone la violencia, no necesitará ningún partido para aterrizar, serán ellos el partido que aglutinará a toda esa masa electoral, ni ha logrado atraer a esa población que aún no estando de acuerdo con la violencia continúa una y otra vez apoyando electoralmente a la izquierda radical.
Aralar crece a costa del desgaste de todos los partidos, excepto de la izquierda radical, y por lo tanto, aquel partido que algunos bendijeron con la esperanza de que fuese la solución, hoy se está convirtiendo en un problema para el nacionalismo institucional.
Por otro lado, de la esperanza de un grupo reducido de personas de la izquierda radical que consideraba que, al igual que ellos, había una parte de la misma que estaría dispuesta ha abandonar la actual izquierda radical.
Actualmente Aralar lo único que ha logrado es atraer para sí, además del grupo muy reducido de la izquierda radical que lo creo, a los desencantados, no de la izquierda radical, sino del resto de partidos.
En demasiadas ocasiones, y con el afán de atraer para sí a los votantes de la izquierda radical, algunos partidos, incluidos los partidos nacionalistas institucionales, lanzan mensajes más cercanos al discurso político de la izquierda radical, que al discurso político de su formación. Estos mensajes que en demasiadas ocasiones se contradicen con sus actuaciones pasadas, presentes y futuras, hace que algunos de sus votantes terminen desencantados de los mensajes y promesas no cumplidas y busquen cobijo en un partido muchísimo más cercano al discurso y a las actitudes de la izquierda radical como es Aralar.
Porque Aralar, mantiene su discurso, el mismo discurso que la izquierda radical, el discurso del NO por el NO: no a la TAV, no al puerto de Pasajes, no al Plan General de Residuos Urbanos… no ha todo aquello que actualmente es necesario desarrollar para mantener y aumentar el bienestar que hemos alcanzado en Euskadi.
Aralar, no es el partido donde aterrizan los desencantados de la izquierda radical, porque el día que la gente de la izquierda radical abandone la violencia, no necesitará ningún partido para aterrizar, serán ellos el partido que aglutinará a toda esa masa electoral, ni ha logrado atraer a esa población que aún no estando de acuerdo con la violencia continúa una y otra vez apoyando electoralmente a la izquierda radical.
Aralar crece a costa del desgaste de todos los partidos, excepto de la izquierda radical, y por lo tanto, aquel partido que algunos bendijeron con la esperanza de que fuese la solución, hoy se está convirtiendo en un problema para el nacionalismo institucional.
miércoles 23 de septiembre de 2009
Por una Euskadi del bienestar y en paz
Nunca me ha gustad NBai lo reconozco, no me gusto ni las acusas de su creación, basadas prácticamente en la creación de un frente nacionalista, ni alguno de los integrantes de una coalición que bajo mi punto de vista solo tenía sentido si estaba formada exclusivamente por esa parte del nacionalismo que algunos, yo entre ellos, llamamos nacionalismo institucional e histórico.
Siempre he sido contrario a los frentes, y bajo mi punto de vista, Nbai era una especie de Lizarra-Garazi a la Nafarroa, eso sí, sin la presencia de esa parte de la izquierda radical que actualmente esta ilegalizada pero con la presencia de una izquierda radical que poco o nada tiene que ver con el nacionalismo institucional e histórico.
Para colmo siempre he creído que Aralar se dedica ha utilizar al resto de los partidos políticos de Euskal Herria como trampolín para alcanzar mayores cotas de presencia en el panorama político.
No crece Aralar, simplemente desgasta al resto de partidos que en algún momento caen embelesados en esa coaliciones que únicamente se crean en beneficio de y por Aralar.
De todas formas es digno de estudio y muy llamativo, que el primer gran trampolín de Aralar que fue sin lugar a dudas NBai aún continúe intacto, aunque según las últimas informaciones este trampolín durará poco.
El segundo trampolín, fue la unión de Aralar con Ezker Batua para las elecciones en el ámbito de la Comunidad Autónoma del País Vasco, que os voy a contar que no sepáis, Aralar es hoy lo que es, gracias a la práctica desaparición del partido comunista, eso sí los votos perdidos de EB se encuentran a buen recaudo en Aralar. Para colmo, el trabajo realizado por Aralar ha sido tan concienzudo que además a conseguido que EB se parta en dos, y una de las partes a la larga terminará siendo también Aralar.
El tercer trampolín, fue la gran coalición “ Europa de los pueblos” que gracias a la nefasta gestión de los dirigentes de Eusko Alkartasuna en las elecciones Municipales, Forales(2007) y Autonómicas(2009), le permitió a Aralar ocupar en ella un lugar preferente, el lugar de Eusko Alkartasuna. Para colmo al día siguiente de las elecciones, y estando ambos partidos en la misma coalición, Aralar declaro en los medios que ir con Eusko Alkartasuna no sumaba.
Como referente, los resultados de la Europa de los pueblos en la comunidad autónoma del País vasco en las anteriores elecciones(2004) sin Aralar obtuvieron 54.825 y en las últimas elecciones(2009) con Aralar en la coalición y Eusko Alkartasuna el resultado obtenido fue de 41.140 votos.
Como podéis comprobar, Aralar no sube en votos de militantes de la izquierda radical, sino que poco a poco va engullendo los votos de aquellos partidos a los que se acerca. Va creando trampolines que cuando ya no le sirven rompe en mil pedazos con los partidos con los que ha estado coaligado dentro.
Aun recuerdo el comentario de varios conocidos que ante la pregunta de ¿cómo podían seguir votando a Batasuna? me contestaban que porque no había en el panorama político un partido abertzale y realmente de izquierdas a quien votar en Euskal Herria, se fundo Aralar pero ellos siguen votando a cualquier sigla menos a Aralar.
Por desgracia, Aralar y su discurso no consigue el objetivo que algunos nacionalistas no han dejado de subrayar, ese discurso que habla de la necesidad de un partido radical y de izquierdas para que esa parte de la sociedad que sigue justificando la necesidad del uso de la violencia para alcanzar un día nuestra soberanía, opten por olvidarse de la violencia y se dediquen exclusivamente a la política.
Igual para que la gente deje de optar por siglas que defienden la violencia o por aquellas que lo único que buscan es el enfrentamiento, hay que optar por hacer una coalición que basada en los mínimos del nacionalismo institucional e histórico se olvide de todo tipo de frentes y opte por aglutinar bajo su nombre a TODOS los ciudadanos que quieran simplemente una Euskadi del bienestar y en paz.
Siempre he sido contrario a los frentes, y bajo mi punto de vista, Nbai era una especie de Lizarra-Garazi a la Nafarroa, eso sí, sin la presencia de esa parte de la izquierda radical que actualmente esta ilegalizada pero con la presencia de una izquierda radical que poco o nada tiene que ver con el nacionalismo institucional e histórico.
Para colmo siempre he creído que Aralar se dedica ha utilizar al resto de los partidos políticos de Euskal Herria como trampolín para alcanzar mayores cotas de presencia en el panorama político.
No crece Aralar, simplemente desgasta al resto de partidos que en algún momento caen embelesados en esa coaliciones que únicamente se crean en beneficio de y por Aralar.
De todas formas es digno de estudio y muy llamativo, que el primer gran trampolín de Aralar que fue sin lugar a dudas NBai aún continúe intacto, aunque según las últimas informaciones este trampolín durará poco.
El segundo trampolín, fue la unión de Aralar con Ezker Batua para las elecciones en el ámbito de la Comunidad Autónoma del País Vasco, que os voy a contar que no sepáis, Aralar es hoy lo que es, gracias a la práctica desaparición del partido comunista, eso sí los votos perdidos de EB se encuentran a buen recaudo en Aralar. Para colmo, el trabajo realizado por Aralar ha sido tan concienzudo que además a conseguido que EB se parta en dos, y una de las partes a la larga terminará siendo también Aralar.
El tercer trampolín, fue la gran coalición “ Europa de los pueblos” que gracias a la nefasta gestión de los dirigentes de Eusko Alkartasuna en las elecciones Municipales, Forales(2007) y Autonómicas(2009), le permitió a Aralar ocupar en ella un lugar preferente, el lugar de Eusko Alkartasuna. Para colmo al día siguiente de las elecciones, y estando ambos partidos en la misma coalición, Aralar declaro en los medios que ir con Eusko Alkartasuna no sumaba.
Como referente, los resultados de la Europa de los pueblos en la comunidad autónoma del País vasco en las anteriores elecciones(2004) sin Aralar obtuvieron 54.825 y en las últimas elecciones(2009) con Aralar en la coalición y Eusko Alkartasuna el resultado obtenido fue de 41.140 votos.
Como podéis comprobar, Aralar no sube en votos de militantes de la izquierda radical, sino que poco a poco va engullendo los votos de aquellos partidos a los que se acerca. Va creando trampolines que cuando ya no le sirven rompe en mil pedazos con los partidos con los que ha estado coaligado dentro.
Aun recuerdo el comentario de varios conocidos que ante la pregunta de ¿cómo podían seguir votando a Batasuna? me contestaban que porque no había en el panorama político un partido abertzale y realmente de izquierdas a quien votar en Euskal Herria, se fundo Aralar pero ellos siguen votando a cualquier sigla menos a Aralar.
Por desgracia, Aralar y su discurso no consigue el objetivo que algunos nacionalistas no han dejado de subrayar, ese discurso que habla de la necesidad de un partido radical y de izquierdas para que esa parte de la sociedad que sigue justificando la necesidad del uso de la violencia para alcanzar un día nuestra soberanía, opten por olvidarse de la violencia y se dediquen exclusivamente a la política.
Igual para que la gente deje de optar por siglas que defienden la violencia o por aquellas que lo único que buscan es el enfrentamiento, hay que optar por hacer una coalición que basada en los mínimos del nacionalismo institucional e histórico se olvide de todo tipo de frentes y opte por aglutinar bajo su nombre a TODOS los ciudadanos que quieran simplemente una Euskadi del bienestar y en paz.
lunes 14 de septiembre de 2009
La multicefalia del PNV
Este artículo no es para cuestionar la celebre bicefalia del PNV.
Esa bicefalia que durante los años que el PNV ha estado en el gobierno ha servido para diferenciar discurso institucional y discurso de partido, es más, muchas veces esa bicefalia le ha servido al PNV para diferenciarse de los demás partidos, y para contrarrestar las criticas por el posible interés partidista del PNV con respecto a Euskadi.
Pero esa bicefalia que era muy valida mientras el PNV gobernaba, y se suponía que seguiría gobernando, desapareció el día que Patxi López apareció en Ajuria Enea.
Ibarretxe abandono el parlamento y dejo de ser la cabeza institucional de PNV dejando al PNV con solo una cabeza, Urkullu la cabeza del partido.
Sinceramente creía que esa situación de monocefalia duraría solamente un par de meses o que directamente renegaría de la hasta ahora necesaria bicefalia y Urkullu se convertiría en la cabeza institucional y del partido.
Pero han pasado los meses, y ni Urkullu ha cogido la cabeza institucional, ni el PNV ha lanzado al espacio político al sustituto de Ibarretxe, y por lo tanto a la nueva cabeza institucional de PNV.
Lo peor de todo es qué, a falta de esa bicefalia ( o monocefalia), y por lo tanto por ese vació de liderazgo institucional, al PNV cada día le sale una nueva cabeza- la multicefalia- y aquello que en su día era un solo discurso institucional por parte del PNV, se ha convertido en multitud de mensajes que en demasiadas ocasiones, no solo confunden al posible votante del PNV, sino que dan una imagen de total descoordinación a nivel institucional. Una falta de coordinación que imposibilita un liderazgo de la oposición política a la altura de las circunstancias actuales.
Esa bicefalia que durante los años que el PNV ha estado en el gobierno ha servido para diferenciar discurso institucional y discurso de partido, es más, muchas veces esa bicefalia le ha servido al PNV para diferenciarse de los demás partidos, y para contrarrestar las criticas por el posible interés partidista del PNV con respecto a Euskadi.
Pero esa bicefalia que era muy valida mientras el PNV gobernaba, y se suponía que seguiría gobernando, desapareció el día que Patxi López apareció en Ajuria Enea.
Ibarretxe abandono el parlamento y dejo de ser la cabeza institucional de PNV dejando al PNV con solo una cabeza, Urkullu la cabeza del partido.
Sinceramente creía que esa situación de monocefalia duraría solamente un par de meses o que directamente renegaría de la hasta ahora necesaria bicefalia y Urkullu se convertiría en la cabeza institucional y del partido.
Pero han pasado los meses, y ni Urkullu ha cogido la cabeza institucional, ni el PNV ha lanzado al espacio político al sustituto de Ibarretxe, y por lo tanto a la nueva cabeza institucional de PNV.
Lo peor de todo es qué, a falta de esa bicefalia ( o monocefalia), y por lo tanto por ese vació de liderazgo institucional, al PNV cada día le sale una nueva cabeza- la multicefalia- y aquello que en su día era un solo discurso institucional por parte del PNV, se ha convertido en multitud de mensajes que en demasiadas ocasiones, no solo confunden al posible votante del PNV, sino que dan una imagen de total descoordinación a nivel institucional. Una falta de coordinación que imposibilita un liderazgo de la oposición política a la altura de las circunstancias actuales.
viernes 26 de junio de 2009
Alkarbide ¿un nuevo partido?
Dicen algunos que el nacimiento de Alkarbide como nuevo partido en el panorama político vaco produce la atomización de las opciones electorales nacionalistas en el electorado, y creo que no es cierto.
Al contrario, la aparición en el panorama político vasco de la “nueva” formación producirá la desatomización de las propuestas abertzales en Euskal Herria, por dos sencillas razones:
La primera, Alkarbide no puede ser considerado un nuevo partido o una nueva opción electoral. Alkarbide lleva 23 años de funcionamiento. Es la única opción abertzale actual que mantiene el espíritu fundacional de uno de los dos partidos que nacieron de la escisión del PNV.
En segundo lugar, la presencia de Alkarbide va ha permitir, que el elector abertzale solo tenga que optar entre dos opciones. Si quiere una opción abertzale racional y con un compromiso claramente institucional, depositará su confianza en Alkarbide o PNV, o por el contrario, si quiere la opción rupturista, frentista y radical depositará su confianza en Aralar o Polo soberanista, en total 4 opciones electorales. Para colmo, existe la posibilidad de que en virtud de la actual legislación (justa o injusta pero actual legislación) una parte de esa opción rupturista, frentista y radical no pueda presentarse a las elecciones, con lo cual las posibilidades electorales de los abertzales se quedarían en 3. En las últimas elecciones municipales las posibilidades del elector abertzale eran: PNV- EA- EB/Aralar – ANV- Aralar- Zutik y un popurrí de independientes, es decir había por cada pueblo unas 7 opciones electorales para un abertzale.
Por lo tanto, con Alkarbide no se produce la atomización, sino la desatomización de las opciones abertzales, ya que pasamos de 7 posibles opciones electorales a 3. Para colmo, Alkarbide a manifestado en repetidas ocasiones, que su apuesta es por la necesaria colaboración con esa parte del nacionalismo que apuesta por un nacionalismo con un claro compromiso institucional, con lo que las opciones abertzales se simplifican en dos.
Para finalizar, Alkarbide no puede ser considerado un nuevo partido o una nueva opción electoral, lo único que ha sucedido es que aquella opción política que nació de la escisión del PNV en 1986 ha cambiado de nombre pero no es una nueva opción, es la misma.
Al contrario, la aparición en el panorama político vasco de la “nueva” formación producirá la desatomización de las propuestas abertzales en Euskal Herria, por dos sencillas razones:
La primera, Alkarbide no puede ser considerado un nuevo partido o una nueva opción electoral. Alkarbide lleva 23 años de funcionamiento. Es la única opción abertzale actual que mantiene el espíritu fundacional de uno de los dos partidos que nacieron de la escisión del PNV.
En segundo lugar, la presencia de Alkarbide va ha permitir, que el elector abertzale solo tenga que optar entre dos opciones. Si quiere una opción abertzale racional y con un compromiso claramente institucional, depositará su confianza en Alkarbide o PNV, o por el contrario, si quiere la opción rupturista, frentista y radical depositará su confianza en Aralar o Polo soberanista, en total 4 opciones electorales. Para colmo, existe la posibilidad de que en virtud de la actual legislación (justa o injusta pero actual legislación) una parte de esa opción rupturista, frentista y radical no pueda presentarse a las elecciones, con lo cual las posibilidades electorales de los abertzales se quedarían en 3. En las últimas elecciones municipales las posibilidades del elector abertzale eran: PNV- EA- EB/Aralar – ANV- Aralar- Zutik y un popurrí de independientes, es decir había por cada pueblo unas 7 opciones electorales para un abertzale.
Por lo tanto, con Alkarbide no se produce la atomización, sino la desatomización de las opciones abertzales, ya que pasamos de 7 posibles opciones electorales a 3. Para colmo, Alkarbide a manifestado en repetidas ocasiones, que su apuesta es por la necesaria colaboración con esa parte del nacionalismo que apuesta por un nacionalismo con un claro compromiso institucional, con lo que las opciones abertzales se simplifican en dos.
Para finalizar, Alkarbide no puede ser considerado un nuevo partido o una nueva opción electoral, lo único que ha sucedido es que aquella opción política que nació de la escisión del PNV en 1986 ha cambiado de nombre pero no es una nueva opción, es la misma.
lunes 1 de junio de 2009
El espacio de EA
El sábado me acerque a Donosti para asistir a la presentación de los resultados del proceso 'Suspertu', no se porqué, iba convencido de que algunos tenían la intención de utilizar el proceso, y no fue así.
Un proceso, por cierto que yo creo que aún no ha terminado, y que a futuro deberá analizar no solo la estrategia de Eusko Alkartasuna, sino también la estrategia de todo el nacionalismo institucional. Un nacionalismo institucional que ha ido perdiendo en los últimos años, y hoy sigue perdiendo tanto la capacidad de seducir al electorado como la capacidad de liderazgo que nuestra sociedad necesita, pero esa es otra historia que intentare analizar otro día.
Hoy toca Eusko Alkartasuna, esa parte del nacionalismo institucional que nació hace 23 años y que algunos se empeñan en que muera, no vaya a ser que algún día lidere este país, ese liderazgo que ellos nunca consiguieron.
Por cierto, el sábado, nadie utilizo los resultados para justificar actuaciones ni tampoco para criticarlas, no era el momento. Únicamente se hizo la exposición de los resultados del proceso, un proceso basado en la autocrítica pero sin crítica, no hacia falta.
El sábado saque mi propia conclusión, no de las causas de los últimos resultados electorales de EA, que en algunos temas coinciden con las valoraciones del proceso 'Suspertu' y en otras no, sino en la causa de la actual situación de EA.
Bajo mi punto de vista, una constante en la historia de EA, es la búsqueda de un espacio propio, y para localizarlo, algunos de sus dirigentes han ido pegando bandazos unas veces a la derecha y otras veces a la izquierda. La búsqueda de ese espacio propio, ha llevado a Eusko Alkartasuna a las actuales circunstancias, porque algunos están utilizando esa búsqueda para acabar con EA.
En la actualidad, algunos nos intentan convencer de que ese polo soberanista es un bandazo más en esa búsqueda, pero no es cierto, hasta ahora todos los bandazos han tenido como objeto localizar el espacio propio, y el polo soberansita lo que busca es trasladar a EA al espacio de la izquierda radical diluyendo dentro de esa izquierda el proyecto que nació hace 23 años. El polo soberanista, no busca un espacio propio, busca la integración de Eusko Alkartasuna en la izquierda radical.
El sábado y para poner fin a la mañana, Iñaki Galdos se monto en la maquina del tiempo y llevo a la sala Barriola hasta el año 86 para determinar y definir de una vez por todas cuál es el espacio de Eusko Alkartasuna, ese espacio que algunos han estado buscando durante 23 años a la izquierda y otros a la derecha, y lo definió así, el espacio de EA es el que reivindicaban Manuel de Irujo o Fortunato de Aguirre, militantes de Eusko Alkartasuna no es necesario buscar más, ese es nuestro espacio.
Un proceso, por cierto que yo creo que aún no ha terminado, y que a futuro deberá analizar no solo la estrategia de Eusko Alkartasuna, sino también la estrategia de todo el nacionalismo institucional. Un nacionalismo institucional que ha ido perdiendo en los últimos años, y hoy sigue perdiendo tanto la capacidad de seducir al electorado como la capacidad de liderazgo que nuestra sociedad necesita, pero esa es otra historia que intentare analizar otro día.
Hoy toca Eusko Alkartasuna, esa parte del nacionalismo institucional que nació hace 23 años y que algunos se empeñan en que muera, no vaya a ser que algún día lidere este país, ese liderazgo que ellos nunca consiguieron.
Por cierto, el sábado, nadie utilizo los resultados para justificar actuaciones ni tampoco para criticarlas, no era el momento. Únicamente se hizo la exposición de los resultados del proceso, un proceso basado en la autocrítica pero sin crítica, no hacia falta.
El sábado saque mi propia conclusión, no de las causas de los últimos resultados electorales de EA, que en algunos temas coinciden con las valoraciones del proceso 'Suspertu' y en otras no, sino en la causa de la actual situación de EA.
Bajo mi punto de vista, una constante en la historia de EA, es la búsqueda de un espacio propio, y para localizarlo, algunos de sus dirigentes han ido pegando bandazos unas veces a la derecha y otras veces a la izquierda. La búsqueda de ese espacio propio, ha llevado a Eusko Alkartasuna a las actuales circunstancias, porque algunos están utilizando esa búsqueda para acabar con EA.
En la actualidad, algunos nos intentan convencer de que ese polo soberanista es un bandazo más en esa búsqueda, pero no es cierto, hasta ahora todos los bandazos han tenido como objeto localizar el espacio propio, y el polo soberansita lo que busca es trasladar a EA al espacio de la izquierda radical diluyendo dentro de esa izquierda el proyecto que nació hace 23 años. El polo soberanista, no busca un espacio propio, busca la integración de Eusko Alkartasuna en la izquierda radical.
El sábado y para poner fin a la mañana, Iñaki Galdos se monto en la maquina del tiempo y llevo a la sala Barriola hasta el año 86 para determinar y definir de una vez por todas cuál es el espacio de Eusko Alkartasuna, ese espacio que algunos han estado buscando durante 23 años a la izquierda y otros a la derecha, y lo definió así, el espacio de EA es el que reivindicaban Manuel de Irujo o Fortunato de Aguirre, militantes de Eusko Alkartasuna no es necesario buscar más, ese es nuestro espacio.
martes 12 de mayo de 2009
Mal comenzamos
Dicen algunos nacionalistas que el nuevo Lehendakari es el del frente anti-vasco y el candidato de ETA, mal comenzamos la travesía por el desierto. Un desierto, al que el Nacionalismo Institucional ha ido por sus errores, no por los aciertos de los demás, y o empezamos pronto a darnos cuenta de ello o tenemos Patxi López para rato.
En primer lugar, decir que ha ganado el del frente anti-vasco, no es cierto, ha ganado el del mensaje anti-frentes, otra cosa es que ese mensaje sea real. Patxi López, nos guste o no, es vasco y por lo tanto de frente anti- él mismo, nada de nada, otra cuestión es que sea nacionalista o no, pero ese es otro tema.
Es la primera lección que debemos aprender si se quiere volver pronto a gobernar este País. El Nacionalismo Institucional tiene que tener presente que en la sociedad vasca hay nacionalistas y no nacionalistas, pero todos vascos y que la sociedad huye del frentes, tanto para un lado como para otro.
En segundo lugar, dicen que Patxi López es el candidato de ETA, y también se equivocan, es posible que sea el candidato de la izquierda radical, esa que le ha permitido ser Lehendakari al tirar 96.000 votos a la basura, pero no de ETA.
ETA no tiene nada de nada, es la segunda lección que debe aprender el nacionalismo, ETA no es nada y no aporta nada, bueno sí, sufrimiento y que nos aleja de la posibilidad de ser un País.
En tercer lugar, el Nacionalismo Institucional lleva 30, y sobre todo los últimos 10, acercando su discurso a las demandas de la izquierda radical con la esperanza de que pidiendo lo mismo que ellos por medios políticos dejen la violencia y vuelvan, y se equivocan.
La tercera lección, la izquierda radical, nunca dejará de pedir y reivindicar, nunca dejará de exigir a no ser que sea ella quién mande y gobierne nuestro pueblo y no creo que sea el objetivo del Nacionalismo Institucional que la Izquierda radical gobierne este País.
En primer lugar, decir que ha ganado el del frente anti-vasco, no es cierto, ha ganado el del mensaje anti-frentes, otra cosa es que ese mensaje sea real. Patxi López, nos guste o no, es vasco y por lo tanto de frente anti- él mismo, nada de nada, otra cuestión es que sea nacionalista o no, pero ese es otro tema.
Es la primera lección que debemos aprender si se quiere volver pronto a gobernar este País. El Nacionalismo Institucional tiene que tener presente que en la sociedad vasca hay nacionalistas y no nacionalistas, pero todos vascos y que la sociedad huye del frentes, tanto para un lado como para otro.
En segundo lugar, dicen que Patxi López es el candidato de ETA, y también se equivocan, es posible que sea el candidato de la izquierda radical, esa que le ha permitido ser Lehendakari al tirar 96.000 votos a la basura, pero no de ETA.
ETA no tiene nada de nada, es la segunda lección que debe aprender el nacionalismo, ETA no es nada y no aporta nada, bueno sí, sufrimiento y que nos aleja de la posibilidad de ser un País.
En tercer lugar, el Nacionalismo Institucional lleva 30, y sobre todo los últimos 10, acercando su discurso a las demandas de la izquierda radical con la esperanza de que pidiendo lo mismo que ellos por medios políticos dejen la violencia y vuelvan, y se equivocan.
La tercera lección, la izquierda radical, nunca dejará de pedir y reivindicar, nunca dejará de exigir a no ser que sea ella quién mande y gobierne nuestro pueblo y no creo que sea el objetivo del Nacionalismo Institucional que la Izquierda radical gobierne este País.
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